Tras la llegada al aeropuerto, traslado privado hasta nuestro riad, donde dejaremos el equipaje y nos instalaremos cómodamente.
Al llegar por la noche, tendremos nuestra primera experiencia gastronómica en Marruecos con una cena en grupo, perfecta para comenzar a conocernos, disfrutar de los sabores locales y sumergirnos en la magia del país desde el primer momento.
Durante nuestra visita a Rabat, recorreremos los lugares más emblemáticos de la ciudad para descubrir su fascinante historia. Rabat combina modernidad y tradición, ofreciendo un recorrido por su fortaleza junto al mar y por las encantadoras calles del centro, donde pasear es una experiencia auténtica y agradable.
Para cerrar la jornada, nos dirigiremos a la costa atlántica para contemplar un atardecer inolvidable, con el sol ocultándose sobre el océano, uno de los espectáculos naturales más hermosos de Marruecos.
Continuaremos descubriendo Rabat y sus principales atractivos. Pasearemos por su medina, conoceremos su historia y su mezcla de influencias árabes, andalusíes y europeas.
La ciudad nos sorprenderá por su tranquilidad, sus avenidas modernas y su aire costero.
Durante la jornada disfrutaremos de tiempo para recorrer sus calles, visitar monumentos históricos y empaparnos de la vida local. Finalizaremos el día con un paseo junto al mar, contemplando el atardecer en el Atlántico.
Hoy pondremos rumbo a Fez, la ciudad más antigua y espiritual de Marruecos.
Durante el trayecto realizaremos una parada en Meknes, la cuarta de las Ciudades Imperiales. Allí podremos visitar su Mezquita-Mausoleo, la única a la que se permite el acceso a visitantes no musulmanes, pasear por su medina histórica, con rincones tan interesantes como el zoco de los herreros, y aprovechar para disfrutar de un almuerzo en esta cuidada y encantadora ciudad.
Llegada a Fez por la noche, que será nuestra base durante las próximas tres noches, para vivir la ciudad con calma y adentrarnos en su magia.
Desde Fez iniciaremos un emocionante tour por el Atlas, descubriendo paisajes y tradiciones únicas del norte de Marruecos.
Nuestra primera parada será en Ifrane, conocida como la “Suiza Marroquí” por su arquitectura inspirada en Centroeuropa y sus encantadores paisajes alpinos. Este pintoresco resort de invierno cuenta con estaciones de esquí, y no será extraño ver nieve en temporada, lo que convierte el lugar en un rincón mágico y sorprendente.
Desde allí continuaremos hacia el bosque de cedros de Azrou, hogar de majestuosos cedros del Atlas y de macacos en libertad, que se mueven entre las ramas o incluso a nuestro alrededor. Si el hambre aprieta y el clima lo permite, podremos disfrutar de un auténtico tajín cocinado al aire libre, preparado por las mujeres locales en plena naturaleza.
Para finalizar, visitaremos un pueblecito del Atlas, donde descubriremos sus tradicionales casas-cueva bereberes, un auténtico viaje a la vida rural y ancestral de la región.
Tras el desayuno en Fez, nos dirigiremos a Volubilis, las ruinas romanas mejor conservadas de Marruecos, situadas junto a la histórica ciudad de Mulay Idris. Pasear entre sus mosaicos, columnas y restos arquitectónicos nos transportará directamente a la época del Imperio Romano.
A continuación, visitaremos la pequeña ciudad santa de Mulay Idris, encaramada sobre una roca y con un encanto que recuerda a los típicos pueblos andaluces, con sus casas blancas y calles estrechas llenas de historia y tradición.
Nuestra última parada del día será en Ouazzane, un pueblo auténtico y poco turístico, pintado de verde, donde se puede sentir de manera genuina la esencia de Marruecos.
Finalmente, llegada a Chefchaouen por la noche, donde nos alojaremos y descansaremos tras un día lleno de historia y cultura.
En este día nos adentraremos en el corazón de las montañas del Parque Nacional Talassemtane para disfrutar de un paseo entre pinsapos centenarios, los abetos que crecen más al sur del mundo. La ruta tiene una dificultad baja, y su duración se adaptará al ritmo y la condición física del grupo, permitiendo disfrutar del entorno con calma.
El acceso a la zona será toda una aventura en vehículos 4×4, recorriendo pistas forestales durante aproximadamente dos horas. Durante el trayecto, si tenemos suerte, podremos observar monos salvajes en libertad, completando una experiencia única en plena naturaleza.
Tras esta excursión, regresaremos a Chefchaouen y continuaremos nuestro recorrido hacia Tetuán, donde pasaremos nuestras dos últimas noches, combinando historia, cultura y descanso.
Realizaremos una visita guiada por Tetuán con un experto local, para conocer a fondo la ciudad y su rica historia. Esta ciudad fue capital del antiguo Protectorado Español y conserva rincones llenos de tradición y encanto.
Subiremos al antiguo cementerio español, todavía en funcionamiento, uno de los lugares más especiales de Marruecos. Es un espacio que transmite emociones y representa historia viva, ofreciendo un momento de reflexión y conexión con el pasado.
Para cerrar la jornada, disfrutaremos de un concierto privado de folclore Gnawa, música de origen subsahariano que nos transportará a un universo ancestral del África negra. Una experiencia auténtica y fascinante que mezcla ritmo, magia y cultura.
Nuestro vuelo de regreso sale a mediodía, por lo que podremos disfrutar de un desayuno marroquí con calma y aprovechar para dar un último paseo por la encantadora Tetuán, respirando su ambiente único y absorbiendo los últimos detalles de la ciudad.
Después, será el momento de despedirnos de este país fascinante, con la certeza de que Marruecos nos habrá dejado recuerdos inolvidables y muchas ganas de volver a explorar sus rincones en un futuro próximo.